V.C. nos cuenta:
La empresa en la que trabajo está pasando por un período de dificultades a nivel económico.
Es posible que esta situación se resuelva de manera positiva, pero también cabe la posibilidad de que al final se declare en quiebra.
Somos dos empleados (yo como Asistente de Dirección y un gerente de proyectos). Para reducir los costes laborales, el Director General me propone reducción temporal de la jornada.
Mi pregunta es ¿Cómo se debería llevar a cabo este proceso de modo que, en caso de que finalmente la empresa quiebre, yo no pierda mis derechos en cuanto a subsidio de paro, antigüedad, sanidad, etc.?